(>3<)~Afìlianos onegai~ (^W^)

Fics Yaoi

21/7/15

Prisoner Of Love , II (HikaTo)


Título: Prisoner Of Love , II
Pareja: HikaTo
Autora: Natsumi.
Extención: Threeshot 
Nota 1: ¿Qué os parece? Personalmente me ha costado más escribir esta segunda parte que la primera. Aquí tocaba explicar un poco la trama y... u3u No sé si lo he conseguido.
¡Espero que os guste!

Parte 1



Prisoner Of Love, II



-¿Qué me has hecho?
El mayor de los dos lloraba sin consuelo, temía que en cualquier momento su visión cobrase vida y que ese muchacho que ahora le sostenía entre sus brazos, desapareciese. No quería volver a pasar por lo mismo.
Esperen un momento, "¿Volver a pasar lo mismo?"
Su cerebro creaba laberintos sin salida, sus vagos recuerdos sin orden, danzaban al ritmo de su llanto. Como a un puzzle al que le faltan piezas, buscaban encajarse y completar la incógnita...
-Hikaru, mírame a los ojos, ¿Qué ves en ellos?
Una puerta a lo inexplicable se abrió desde el momento en el que siguió aquellas palabras.
Esos ojos, pozos de agua infinita e intensa, le llevaron a otra vida, una en la que uno de ellos tenía otro rostro, otro nombre, pero Keito seguía intacto, su mirada no había cambiado.
Algo le decía que, "el otro", se trataba de sí mismo, su "él" del pasado. Dos jóvenes, alegres y enamorados, correteaban por los pasillos de un inmenso castillo. Sus risas inundaban la tétrica sala, decorada con grandes retratos de condes y condesas, ya fallecidos.
Sus ropajes daban a entender que se trataba de otra época, una muy lejana. A pesar de eso la sentía como la suya propia.
Como hojas secas en una tarde otoñal, la felicidad de aquellos chicos se fue marchitando poco a poco.
Uno de ellos guardaba un terrible secreto, uno al que quien se expusiese a saberlo podría correr el riesgo de morir.
El amor le cegó. En una noche de pasión, a la altura de esas que tienen los mejores amantes secretos, no pudo más con el peso de la mentira. Le confesó el porqué de sus constantes idas sin explicación.
Ahora podía entender porqué su amado prefería quedarse resguardado cuando las hermosas mañanas de verano, resplandecientes y soleadas, llamaban a la puerta.
Era verdad que en muchas ocasiones llegó a preguntarse , después de "solo un paseo", o eso le decía, cómo podía traer siempre la ropa ensangrentada. Su más típica respuesta: Me he cruzado con unos ladrones.
Por una parte Okamoto se sintió aliviado. Poder compartir esa doble vida con la persona que amaba, al menos por unos instantes, fue maravilloso.
Si pensaban que su amor era imposible de intensificarse, estaban equivocados. Una vez sabida la verdad, experimentaron otra versión del amor. Una más poderosa, que unió a sus almas con el pegamento de la eternidad.
Poco duró su calma. Se había olvidado de la promesa que todos en su clan estaban obligados a hacer.
¿Cuál debía ser en desenlace de aquella historia? Sencilla y clara: Hikaru tenía que morir. Sabía demasiado.

Hikaru's POV

Un estruendoso ruido me hizo reaccionar y salir del trance en el que estaba sumido.
-¿Qué ha sido eso?
No obtuve respuesta. Todo pasó con demasiada rapidez, en menos de un minuto Okamoto me había tirado de su lecho.
-¡Lárgate!
No entendía nada de lo que estaba pasando, ¿Por qué me gritaba de esa manera?
-¡Corre! ¡Ve a la habitación 67!
El miedo que su voz desprendía me contagió al instante, y no dude en seguir sus indicaciones. No me costó mucho encontrar el paradero de ese misterioso cuarto, estaba muy cerca del comedor donde horas antes habíamos cenado.
Me extrañó el hecho de que la puerta estuviese semi-abierta, ¿No era la habitación prohibida?
La tensión del momento me hizo entrar, no tenía tiempo para andar con preguntas, que por más que lo intentase, no serían respondidas por mí mismo.
Todo estaba oscuro y predominaba el olor a humedad, por instinto cerré la puerta tras entrar  y me acurruqué en una de las esquinas, sin atreverme siquiera a buscar el interruptor de la luz.
Por un momento todo permaneció en silencio, adulterado únicamente con el murmullo de mi respiración.
Grata fue mi inquietud cuando, al exterior de la puerta, empecé a escuchar gritos y golpes.
-¿Dónde esta el humano, Okamoto?
-¡No sé de qué me hablas!
Pude distinguir con claridad el sonido de una bofetada impactando contra algo. Mi sangre se heló por completo. El solo hecho de imaginar que mi protector estaba siendo maltratado me produjo un dolor inconsolable. Quise salir de allí, mas el miedo me  retenía ¿Qué había hecho yo  y por qué me buscaban?
-Si no quieres hablar, tendrás que responder tú por él. Despídete de un larga y casi eterna vida.
Ya no escuché más voces... Alguien estaba siendo arrastrado y no ponía ningún tipo de resistencia. "¡Okamoto, defíéndete! No dejes que te maten" gritaba yo en mi interior.
Me sentía tan inútil... Las lágrimas no se hicieron esperar y muy pronto mi expresión se desfiguró debido al llanto, que no cesaba. Esto no podía quedar así, no podía dejarle morir.
Haciendo uso de mi escasa cordura me levanté. Con sigilo avancé hasta la entrada y decidí agacharme, si me veían a mí ambos moriríamos, eso lo sabía sin necesidad de experimentarlo.
Desde el gran portón principal divisé a lo lejos varias siluetas. La distancia no era tanta, así que no me costó dar con Okamoto. Atado de pies y manos estaba siendo arrastrado cual animal... Bastardos.
Sus ojos se abrieron de sobremanera al verme. Solo él se dio cuenta de mi alejada presencia.
De nuevo nuestras miradas se conectaron. Como minutos antes pasó, regresé a ese cuento de amor, que cada vez se me hacía más familiar.
Solo había una diferencia: esta vez yo estaba dentro de la historia. Actuaba cual espectador invisible, ninguno de los dos jóvenes pareció percatarse de mi aparición.
Ambos se abrazaban y lloraban. Se notaba en el ambiente que no contaban con demasiado tiempo, ¿Qué habría pasado?
-No quiero dejarte, Okamoto... No me obligues a olvidarte.
-Es la única manera de salvarte, no puedes quedarte en esta habitación eternamente.
-¿Y por qué no?
-No tengo tanto poder, el hechizo no podrá protegerte cuando salgas de aquí.
Su tristeza parecía inconsolable. No importaba cuantas razones le diese el pelinegro, solo aceptaba un "Quédate conmigo" por respuesta.
Se besaron, una y otra vez, sabiendo que pasaría mucho tiempo antes de que pudiesen volver a hacerlo.
El último adiós llegó, tan rápido y certero como las gotas de lluvia en una tormenta invernal.
Bastaron unas palabras, que no conseguí entender, para que el menor de ambos cayese al suelo."Volveré a por ti", susurró antes de desmayarse.
-Algún día despertarás, en otro cuerpo. Sé que ya no seré nada para ti. Nuestro amor era eterno, ¿verdad? Esperaré a tu regreso, vida mía...
Miré de reojo la puerta de aquella habitación. Pude ver con claridad, sobre esta, el número 67.
El puzzle de mi cerebro ya estaba tomando forma. Las piezas parecían encajar unas con otras y el camino era cada vez más claro.
Volví a sentir la agonía de ver como el amor de mi vida se desvanecía.
-¡No te perderé de nuevo!
¿Dónde se habían ido? El trance me había hecho perder la noción del tiempo. Por suerte, las huellas seguían impecables y me serví de ellas para guiarme.
Nunca fui un gran explorador, no se me daba bien caminar en terrenos boscosos, pero avanzaba lo más rápido que podía.
La desesperación se acumulaba en mis venas ante el no saber ni siquiera, si Okamoto seguía con vida o no.
Era consciente de la gravedad del asunto. ¿Quién era yo? Tan solo un humano inexperto, que por primera, vez se exponía a algo peligroso. Ellos me superaban en número y fuerza, yo no tenía nada.
Era un ratón encerrado en una jaula gobernada por gatos, mas contaba con varias cosas: amor y esperanza. Esas eran mis armas.
Inmerso en mis pensamientos no me di cuenta que alguien me seguía. Cuando le descubrí, ya era demasiado tarde.
-Game Over.



Continuará...

By: Natsumi.










17/7/15

AriYama- Sucio Juego II, His Last Night.

Pareja: AriYama
Género: Shonen-ai, Angust.
Extensión: Two-shot
Autora: Natsumi.
Nota 1: Por fin consigo acabar este fan fic... Sinceramente no tenía pensado escribir un final tan triste y dramático, mas esto es lo que salió. Quise romper un poco con los finales rebosantes de arco-iris y replantear la trama de una manera un poco más "dramática-realista". Espero que disfruten y que tengan una agradable lectura <3 

Dejaré por aquí el primer capítulo, repitiendo de nuevo que aborrezco mi antigua forma de escribir... Igualmente si no lo hago Fujo-Chan me matará x_x Asi que aquí está : EnlaceCapítulo 1



              Sucio juego, II -      His Last Night.



La noche transcurría, como una eterna pesadilla que amenaza con mantenerte preso cual pájaro enjaulado... Tenía ganas de volar adonde sea, porque la estancia en este lugar, llamado dolor, le estaba matando.
En su teléfono móvil las llamadas perdidas se acumulaban. No quería ninguna explicación ¿Qué le iba a decir? Posiblemente una estúpida y cruel broma entre dos amigos, tonterías de jóvenes sin escrúpulos.
Le dolía saber que tan solo fue un títere para quien más había amado hasta ese momento.
Desolado y acabado emocionalmente, se tendí en la cama. Pensó en todo lo sucedido para intentar encontrar una pista que le dijera que todo se trataba de un malentendido, que él le quería de verdad, pero todos sus intentos fueron en vano.
Era una noche fría, las estrellas de su cielo parecían haber muerto de repente, porque ya nada alumbraba su ventana, ni siquiera la Luna estaba de su parte.
-Feliz cumpleaños...
Este día que debería haber sido especial pasó a formar parte de sus peores recuerdos, como la espina que se clava en tu dedo cuando intentas agarrar  una rosa, tan frágil y hermosa... No todo es lo que parece.
"¿Dónde estás madre, ahora que te necesito?"
Sus quejidos se perdían en el silencio, junto al sonido del televisor llegaba del salón hasta su cuarto. Él lo encendió para no sentirse tan solo.
Daiki era su única ilusión, verle todos los días, tan lleno de energía... Su sonrisa iluminaba la mañana de cualquiera que se cruzase a su lado.
Ahora su camino estaba oscuro de nuevo, temía volver a tropezarse  con los obstáculos que allí, en su mente, residían. ¿Quién sería luz para alumbrar su corazón?
Recordó cuantas veces había estado de la misma manera, tan patético que daba hasta pena, o al menos eso pensaba él.
Recordó cuando su padrastro, aprovechando la intimidad de la noche, venía a su cuarto;  recordó cuando su inocencia desapareció...
-Finalmente tenías razón, tan solo soy el juguetito sexual en el que me convertiste.
Se asomó a la ventana, y suspiró, dejando que su aliento, intoxicado por el alcohol que minutos antes había consumido, se mezclase con el aire.
Una última sonrisa se formó en su palidecido rostro, ni siquiera podía pensar con claridad o controlar sus acciones, pero la lágrima que caía por su rostro no era de tristeza. Sentía alivio y esperanza... Esperanza de que algo mejor le esperase allá adonde fuera.
"Feliz cumpleaños", susurró de nuevo antes de perderse en el vacío.
En apenas unos segundos tuvo tiempo de despedirse de su pequeño gato, de su descuidada madre, de Daiki, de sí mismo...
El único testigo fue su vecino, quien eligió un mal momento para tirar la basura.
El sonido de su cuerpo impactando contra en suelo le hizo girar la vista para encontrarse con su cadáver, ensangrentado e irreconocible.
Pasó de ser el "Don nadie" del instituto a estar en todas las conversaciones, en cada periódico y televisión del país.
No se supo la verdadera razón, cada uno divagó exponiendo varias teorías distintas, únicamente había una persona capaz de hallar la solución para tal "enigma". Y ese chico, era Daiki.
-Perdóname, por favor.
Su voz sonaba entrecortada por el llanto, que tan solo le dejaba murmurar una disculpa.
-Tranquilízate...
Inoo superó la pérdida con mayor facilidad, con mentiras que el mismo creó se convenció a sí mismo de que no tenía porqué sentirse culpable.
-Se hubiera suicidado de todas formas.
Estas explicaciones no le sirvieron de nada al joven Arioka. Muy pocos sabían lo que este chico se traía entre manos; muy pocos sabían que él realmente amaba a Ryosuke; muy pocos sabían que estaba decidido a seguir exactamente los mismos pasos de este, allí, en lo alto de ese edificio. A lo lejos se veía ese parque al que fueron juntos por primera y última vez.
-Perdóname.

-Fin-

By: Natsumi.
frases de amor
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